Fundamento del corte por plasma
El plasma es un gas que se ha calentado a gran temperatura y conduce la electricidad. Esto significa que los átomos sin carga se han descompuesto en iones y electrones al suministrarle la energía de ionización. Esta energía puede suministrarse en forma de altas temperaturas o de campos eléctricos de gran intensidad. Básicamente, el plasma se comporta como un gas y, exteriormente, resulta neutro.
El corte por plasma forma parte de los procedimientos térmicos de corte por fusión y se lleva a cabo con un arco eléctrico que se estrecha a través de una boquilla. En el proceso de corte, se crea en primer lugar un arco piloto entre la boquilla y el electrodo (cátodo) por medio de alta tensión. Este arco es de baja energía y produce la ionización parcial del tramo de separación entre la antorcha y la pieza. Cuando el arco piloto se transmite a la pieza, se cierra el circuito eléctrico y el arco principal se enciende al aumentar la potencia. La elevada energía térmica del arco eléctrico y la elevada energía cinética del gas plasmágeno funden la pieza y expulsan el material fundido de la vía de corte. El procedimiento presenta grandes ventajas debido al pequeño tamaño de la zona afectada térmicamente y a las elevadas velocidades de corte que se alcanzan.
Distintas variantes del proceso:
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