Materiales que pueden cortarse
Originalmente, el corte por plasma se desarrolló para poder cortar los materiales que, por su composición química, no podían cortarse por corte autógeno. Estos eran los aceros de alta aleación, el aluminio y el cobre. El proceso se impuso rápidamente en la industria (también para los aceros de construcción), ante todo por la reducida zona afectada térmicamente y las altas velocidades de corte.
En principio, con la tecnología de corte por plasma pueden cortarse todos los materiales que conducen la electricidad. Para que los resultados del corte sean siempre óptimos, los consumibles y gases plasmágenos tienen que cambiarse en función del material. Una variante del proceso desarrollada posteriormente permite cortar por plasma incluso materiales no conductores como el vidrio, el hormigón o estructuras con interrupciones (véase Hot-Wire).
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